Que la forma en que consumimos contenidos culturales ha cambiado con la evolución de Internet es una obviedad. ¿Pero cuántos segmentos de consumidores existen actualmente?¿Y cómo consume cada uno de ellos los contenidos culturales?
1- Consumidor Tradicional: Todavía existen muchas personas que consumen contenidos culturales de forma lineal. El contenido se emite y se consume en el mismo instante, sin posibilidad de elección ni del momento ni del cómo consumirlo. Es la forma típica de la emisión radiada, o la emisión televisiva.
1.1 Este consumidor tiene una variante en el consumidor de TDT. A pesar de que se ha impuesto una nueva tecnología, la forma de consumo del contenido ha permanecido inalterada.
2- El Consumidor Diógenes, se esmera en acumular grandes cantidades de contenidos digitales culturales, consumirlos en el momento, y en el lugar quieran, y las veces que quieran... Algunos compran el contenido en los canales tradicionales y lo mantienen en un soporte físico (cd, dvd, vhs...), algunos otros lo almacenan en el disco duro de su ordenador, o en disco externo multimedia, o continuan grabándolo en formatos físicos.
3- El Consumidor en Streaming: es aquel que acude a Internet para consumir el contenido deseado de forma directa sin necesidad de llevar a cabo un almacenamiento masivo en el ordenador. Es aquel que consume contenidos extranjeros antes de ser doblados para emitirlos por la televisión nacional x. Quién escucha música en Spotify, y a quién le da pereza volver a bajarse toda la música que perdió en el último formateo del ordenador. Quién se sorprende por cómo la única colaboración de algunos internautas puede subtitular las series tan rápido como se estrenan en EE.UU.
4- Del consumidor al creador: existe otro tipo de tendencia en el consumo, que no es más que la retroalimentación. La vuelta de tuerca del consumidor, la conversión a creador de contenidos. Es quién intenta romper la profecía de Marcuse del Hombre Unidimensional. Quién aprovechando los medios de producción que las nuevas tecnologías ponen a su alcance, intenta dar verdadero sentido a la comunicación. Es aquel que sube sus fotos a Flickr, quién crea sus propios videos o versiones para compartirlos en youtube, también son la pareja amateur que sube videos personales a la red. Es quién escribe un blog o mantiene una web, quién intenta poner en orden sus ideas mientras otros las comentan.
Seguramente en algún momento seamos uno u otro consumidor, y según el momento o las necesidades, consumamos de una u otra manera. También es posible que alguna o varias formas de consumo pueden provocarnos temores... ¿y si todos los contenidos acaban estando exclusivamente en la red, cuántos pueden desaparecer sin dejar rastro, cuántos contenidos no son políticamente correctos?. Es el temor que muchos tienen al proyecto de Google de construir una Biblioteca Virtual. Y si alguna vez la red se vuelve no neutral, ¿lo ha sido alguna vez?
Suena Sunshine Reggae en Spotify....